Y

Sentir como el corazón se fractura poco a poco hasta convertirse en pedazos. Me hiciste sentir, llorar y vivir. Fuiste única, eterna. Me enamoré de tu idea, del yo, del tu que hacíamos. Caí rendido a tus pies sabiendo que levantarme sería complicado, pero no imposible.
Te llevé por las calles de mi Madrid, por cada íntimo pensamiento de mi cabeza, por mi corazón.
Pero eso ya acabó, efímera.Mi efímero y eterno amor.

Comentarios

Entradas populares