Ya no se ni lo que siento

 Tengo un vacío en el pecho
que me abraza cada noche.
Cada madrugada tiembla
arrastrándome hasta el lodo.

Percibo discos negros de furia,
de angustia sumisa ante el enfado.
Irónicas pérdidas en mis cuencas
y razonadas cicatrices por dentro.

Solo escucho constantes pulsaciones,
un bombeo que rodea todo mi cuello.
Líricas tristes y pobres que arremeten
una y otra vez contra mi inconsciente.

Esta sumisa desesperación alberga
no más que sentimientos confusos
y palabras carentes de significado.
Todo se encuentra en mi cabeza.

Pero sigo en mi lecho
perdiendo horas y horas
mientras miro el mismo techo.

Comentarios

Entradas populares