Te fuiste, pero no te has ido
Como si en un suspiro
tus piernas abandonasen mi torso,
tus piernas abandonasen mi torso,
mi pecho queda completamente vacío
cada vez que pienso que te has ido.
Entre los pretéritos del ayer
he querido comprender tu piel,
tus heridas y tus besos,
como cuando tus caricias recorrían mi pelo.
Cuando tus gestos excéntricos y explícitos
arrebataban cualquier resquicio de complicidad
que, oculta tras nuestros versos, lentamente se marchaba
entre sonatas que hacían que cualquier sentir fuese especial
y que cualquier recuerdo fuese capaz de rozar lo onírico,
Porque el recuerdo del tiempo que pasa por nosotros,
por nuestras derrotas conjuntas y duelos por separado,
deja entrever que, aunque nunca quisiésemos marcharnos,
te fuiste aunque tu olor siga matando mi tiempo.
Comentarios
Publicar un comentario