El día que te falté
Siento haberme marchado aquel día cálido de junio,
aquel frío y seco mes de enero que dejaba atrás octubre.
Saltar desde la azotea de aquel rascacielos a pesar del vértigo
evitó que me frenase la necesidad de dejar estar en la cima.
Versando mis lágrimas mientras caía para evitar cumplir
con la obligación de agarrarme para no seguir cayendo.
Para poder seguir precipitándome hacia este vacío
que a la larga era menor que el barro que me hacía sentir.
que a la larga era menor que el barro que me hacía sentir.
Sigo sintiéndome culpable por haberme ido, pero no me arrepiento.
Temo el día que te vea de frente y mi pecho quebré de nuevo,
pero me obligaste a elegir a la fuerza, y me escogí a mí,
Comentarios
Publicar un comentario