Argollas de plata y oro sobre la almohada

Rebusco entre las sábanas
tus argollas plateadas
para estrujarlas con las manos
hasta que vuelvan a ti.

Me compadezco del sol 
que pierde protagonismo
cuando se marcha al horizonte
y solo pienso en mirarte.

Apenas conozco la mañana
si no es a la vera de tus labios.
Carece de sentido amanecer
si tu cuerpo no da forma a mi cama.

Si tus zarcillos de oro no ocupan
cualquier reflejo que otorgas
cuando caminas sobre mi piel
y sonríes sobre mis caricias.

Irónica es la suerte de mi cuerpo
que suplique por que seas mi destino
cuando apenas soy capaz de contener
un par de aros sobre mi almohada. 

Comentarios

Entradas populares